Ser bondadosos con los demás



Ayudar a otras personas puede sanar el mundo.

"No busque cada uno su propio interés, sino cada cual también el de los demás." Filipenses 2:4
Nuestro Señor Jesucristo dedico toda Su vida al cuidado de los demás. Su amor por la gente lo abarcó (y lo abarca) todo. Esto se hace obvio al leer el Evangelio, su relación con las personas salta de la letra, de las páginas, se hace evidente, todos lo que se le cruzaban, todos los que le seguían, recibían su atención. Sin importar las circunstancias, o el tipo de persona que se le cruzaba en su camino, su primer pensamiento siempre fue a los demás, incluso cuando ya colgaba de la criz en el Monte Calvario.
Jesús nos mandó amarnos los unos a los otros como El nos amó. El amar a los demás lleva inevitablemente a negarse a sí mismo, incluye el sacrificio propio.
En este ministerio dado por Jesús, en forma de mandamiento nuevo, debemos perdonar, llevar las cargas de otros, tener compasión por nuestro prójimo.
Solamente de esta forma podemos sanar las heridas del mundo.

Oremos juntos:
Dios Eterno, que tanto amaste al mundo que nos diste a Jesús en sacrificio, enséñanos a sentir compasión por los demás como Nuestro Señor la sintió, pon en nosotros esa percepción de Tu Hijo que lo llevó a decir que éramos como ovejas sin pastor.

Amén

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